miércoles, 16 de marzo de 2016

SOMOS ETERNOS

Un día la vida tirará abajo tu puerta y al tenerte acorralado te va a pedir que rindas cuentas. Cuando pregunte: ¿Qué sos?, espero que no digas Doctor, Contador, Licenciado o cualquier otro título semejante. Espero que respondas: Soy hijo y soy nieto, soy padre y soy abuelo, soy amigo y soy hermano, aunque ciertas veces no exista tal distinción y te conviertas en todo o en nada o simplemente seas vos. Vos con tu simpleza y tu complejidad, con tus sueños y frustraciones, tus victorias y tus temores. Vos siendo esa especie de montaña rusa que sube, que baja, que ríe y que calla, confusa.

Espero que te descubras con la sombra gastada de tanto andar, espero que estando apurado camines despacio, que mires, que escuches y que sientas. Que vayas vos y tu esencia siendo uno solo, sin importarte las apariencias y los envases. Y mírate al espejo y enojate con vos y esa resignación de parecer y no ser. Gritá, llorá y rebelate y cambiá, si total tenes toda la vida para empezar de nuevo. El tiempo viene con los envases, las esencias son eternas, es tu legado, tus memorias, tus recuerdos. Vos y tu esencia van a perdurar en los que se queden, ahí se encuentra la eternidad. En esa anécdota, en esa historia increíble en la que por un segundo la realidad se confunde con la ficción y sos héroe. Vas a ser ese gol en el momento que sonaba la campana y se terminaba el recreo, ese beso robado a la primer novia, ese abrazo apretado al amigo que estaba en la mala y ese “te quiero” que tanta vergüenza te dio decirle a tu vieja.

Por eso creo que el secreto no está en mirar que soy hoy o que voy a ser en diez años, creo que la verdadera pregunta es: ¿cómo quiero que me recuerden? Y luego sí, desde este punto de partida mirar si lo que estoy haciendo hoy me conduce a la respuesta que le di a la pregunta inicial, pensando primero en encontrarse uno mismo para después encontrar al resto.

Creo que inconscientemente el saber que nuestra esencia es eterna es lo que nos limita. Ese: ¿Qué dirán en cinco años si abandoné la carrera y me dedique a mi sueño que era la música? ¿Y sí me sale mal? ¿Y sí “fracaso”? Ese miedo es el que nos paraliza, el que nos marca el camino y nos hace cometer el error más grande de todos. Vivir para ser recordado como alguien que no sos. Como dijo Mandela: “Es nuestra luz, no nuestra oscuridad la que nos asusta. Nos preguntamos, ¿quién soy yo para ser brillante, hermoso, con talento y maravilloso? Cuando nos liberamos de nuestros propios miedos, nuestra presencia, espontáneamente, libera a los demás.”


Por eso si empezas por animarte vos, quizás tu ejemplo haga que otros nos animemos y quien te dice seamos más esencia y menos envase, seamos menos efímeros y más ETERNOS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario