jueves, 24 de marzo de 2016

ANIMATE

Todavía me acuerdo del día que le dije a mi madre que quería ser pediatra, tenia 13 anos y su cara fue un poema. no porque le pareciera mal o le disgustara la carrera sino porque yo tengo un problema con la sangre, básicamente la veo y me desmayo. Comprenderán que esto hace un tanto complicado que una persona pueda ser capaz de cursar medicina, es por ello que los anhelos de pediatra duraron menos que un suspiro y antes de comenzar ya fue descartado.

Triste pero no abatido continué con mis estudios secundarios a la espera de que apareciera la tan nombrada vocación. Dos años más tarde descubrí que tenía una facilidad atípica para la química y no tuve mejor idea que proponerme ser Ingeniero Químico, se lo comenté nuevamente a mi madre (como todo en mi vida) y esta vez sí la idea la convenció. No conforme con este "sí" que me dio mi madre fui por el consejo quien era en ese entonces mi profesora de química, le comenté mi decisión de ser Ingeniero Químico y nuevamente mis anhelos duraron menos que un suspiro. Sus palabras fueron categóricas: "estas loco Gabriel, no hay trabajo de eso".

Este es el momento que recuerdo como el primer error importante de mi vida, no porque me arrepienta de no ser Ingeniero hoy sino porque pesó más la opinión de un tercero que mis deseos y no tuve el coraje de seguir mis instintos. Hice lo que nos enseñan, escuchar la opinión de los que "saben" y tomar la decisión más conservadora. Por este camino llegue a la carrera de Contador Público, casi y sin casi, por descarte. Mi camino hacia el título no comenzó de manera mítica, no me vino una vocación casi que sobrenatural ni se despertó en mi un deseo divino por ser Contador. Fue una decisión pensada, no me gustaban las letras, tenía facilidad para los números y la salida laboral es excelente. Nuevamente optando por lo seguro.

Sin embargo el hecho de que la decisión provenga del más frio y pensado de los análisis no hizo que esta careciera de sentido. Casi que el mismo día que pise la Facultad sabía que no me había equivocado y que un día iba a cruzar esa puerta con el título bajo mi brazo. Lo que restaba ahora era buscar el camino, elegir de que forma quería yo llegar a esa objetivo, y fue también ese primer día que supe que lo que yo quería no era llegar ya a la meta sino disfrutar del recorrido.

El venir a Montevideo a estudiar y empezar a manejarme sólo me cambió por completo, empecé a descubrir cosas en mi que no sabía que existían y en ese mismo año nacieron esas ganas insaciables de conocer el mundo. Si el hecho de conocer Montevideo por mis medios me había abierto la cabeza, extrapolar eso a la inmensidad del mundo respecto de la pequeñez de nuestro paisito fue el punto de partida de esta sed de mundo. Aquí nace mi segundo gran error, nuevamente marcado a fuego por el miedo.

Día a día cruzaba mi cabeza el deseo de llenar una mochila de ropa y lanzarme a Europa a que el viento y el destino me lleven. Tomarme un año para conocer parte del primer mundo y en ese camino seguir descubriéndome a mi. Ya se imaginarán por donde viene la mano. Con que cara la iba a decir yo a mi padre que toda la vida se rompió el lomo para que yo pueda estudiar que pensaba tomarme un año para mochilear por Europa? Como me iba a dar el lujo de perder un año de estudio e hipotecar el título? Un título que al minuto de entrar en la Facultad dejó de ser mío y paso a ser de todos, porque toda la familia estaba pendiente del primer universitario que sin quererlo pasó a ser ejemplo de los más chicos y esperanza de los más grandes. No porque a ellos les fuera a cambiar la vida sino porque querían sentir el orgullo de poder decir que yo lo logré. Nuevamente me asuste. No fui capaz de decirle a todos que no era mi sueño, no fui capaz de mirar a mis padres y defraudarlos. Sin embargo en esa decisión me defraude a mi mismo.

Hoy con el título en la mano puedo decir que me equivoque y que me arrepiento. No sólo porque esa experiencia merece ser vivida en ese momento, a esa edad y bajo esas condiciones sino porque estoy convencido que lejos de atrasar mi carrera ese viaje me hubiese abierto la cabeza de forma tal que al volver hubiese sido todo más fácil.

Si me viera a mi mismo con 18 años, si me tuviera frente a frente por un minuto me diría: "ANIMATE". El que no arriesga no gana, desafía todos los pronósticos que lejos de perder vas a ganar. Capaz que no tenes el título, capaz que no sos el ejemplo de la familia, pero vas a evitar esa sensación horrible del que hubiese sido si...? Vas a serte fiel más allá de que traiciones los sueños de otros, porque la peor traición es la que te haces a vos mismo. Por eso si estas dudando sólo te digo una palabra ANIMATE!

lunes, 21 de marzo de 2016

COMPARTIR, DE ESO SE TRATA

Este sábado se casó un amigo, el primero. Todos sabemos o creemos saber lo que moviliza ese momento en los protagonistas, pero el sábado primero que nada me movilizó a mí. A mis 27 años asistí por primera vez al casamiento de un amigo, uno de esos con los que estudiaba, jugaba al fútbol y hablaba de mujeres. Todo esto parece que fue ayer, sin embargo el sábado lo veía en el altar y ya no era el mismo que recorría los pasillos de la facultad conmigo. Quizás si no fuera que es mi amigo hasta lo vería como un hombre grande, pero es mi amigo y no puedo evitar verlo como uno de los gurises. ¿Cuándo fue que dejamos de tener 18 años? ¿Cuándo dejamos de hablar de los planes para el finde y empezamos a hablar de que mi hijo va a ir a la misma escuela que el tuyo y de que bueno estaría que tu mujer se lleve bien con la mía?

Esas son preguntas que no soy capaz de responder, pero esto lejos de ponerme mal me reconforta. Miro para atrás, miro hacia mis costados, miro hacia el futuro y veo las mismas personas. Me llena el alma saber que los mismos con los que estudié, jugué al fútbol y hablé de mujeres van a ser los mismos con los que voy a aprender a cambiar pañales. 

La felicidad se encuentra en muchos caminos que se cruzan, se superponen y conviven. De todos modos siempre se hay un factor común, NADA de lo que nos hizo feliz sería lo mismo si no hubiésemos tenido esas personas que nos acompañaron durante todo el camino. Ver la nota del último examen y saber que te recibiste no hubiese sido lo mismo si un segundo después no estabas llamando a tu madre para contarle. Hacer ese gol en la hora que tanto contás no hubiese sido lo mismo si al darte vuelta no venía corriendo tu amigo para abrazarte. Esas diez cuadras que caminaste muerto de la vergüenza con un ramo de flores en la mano no hubiese sido lo mismo sin los ojos enamorados de tu pareja. Siempre, indefectiblemente, terminamos yendo a la raíz y la vida nos enseña que la felicidad solo es real cuando se comparte.

La gran mayoría de nuestras alegrías, incluso aquellas más personales, carecerían de sentido si no tuviéramos con quien compartirlas. Es por esto que cuando te encontras ante un momento de felicidad siempre, de un modo u otro, se te aparece un rostro y no ves la hora de poder contarle a esa persona lo que te está pasando.

Pocas cosas tengo tan claras como el hecho de que lo que vale en la vida no lo llevo en mis bolsillos. Las personas ahorran en pesos, en dólares, en ladrillos y los entiendo, pero cuando miro mi cuenta bancaria siempre dice cero porque desde un tiempo a esta parte decidí ahorrar en momentos. No me aferro a las cosas porque entendí que esto es un espiral y que si sumas y compartís en la siguiente vuelta te va a tocar el doble y no por justicia divina sino por gratitud. La mejor forma de recibir ayuda es ayudando, la única forma de que se solidaricen con uno es siendo solidario, la mejor forma de proteger lo que uno  tiene es COMPARTIRLO, DE ESO SE TRATA.

viernes, 18 de marzo de 2016

TRABAJO NECESARIO PARA CUMPLIR EL SUEÑO

Bueno como ya saben este blog es producto de un sueño, ni más ni menos que conocer el mundo. Es tan grande este sueño que se vuelve imposible hacerlo por mis propios medios, pero esto lejos de ser un problema es una oportunidad. Nada mejor que apelar a la solidaridad de la gente para ayudarte a cumplir una meta, a cambio de esto en primer lugar tengo para ofrecerte mi gratitud eterna. Pero más allá de esto tu ayuda no solo se va a ver reflejada en mi y en mi sueño sino que también vas a tener muchos beneficios directos y la posibilidad de ganar 10 apartamentos a estrenar, 10 suzuki swift, 40 viajes a las mejores ciudades del mundo, cientos de electrodomésticos, cuatriciclos y mucho mas...

Quizás esa solidaridad a la que apelo al pedirte un esfuerzo económico se ve premiada con un beneficio material, porque el inmaterial está seguro!

El costo de esta Rifa es $3.240 hasta en 6 cuotas y $3.400 en 10 cuotas, aceptamos todas las tarjetas. Así que por $340 pesos por mes estas en carrera durante 10 meses para ganar cualquiera de estos premios!

Desde ya muchas gracias por tomarte un minuto para leer esto y mis otros divagues. Prometo que en este blog vas a encontrar mucho más de lo segundo que de lo primero. Pero como dice el titulo de esta nota, es necesario molestarte con esto. Más que nunca este mes, después vamos a ser vos y yo pero conociendo el mundo juntos. Yo en carne propia y vos a través de mis ojos, que no es lo mismo pero estoy seguro que te va a reconfortar al ver que vos ayudaste a que eso sea posible.

Les dejo los números que me quedan disponibles, si están interesados en ayudarme mi cel es 095.492.853, mi mail es crgabrielcuba@gmail.com y mi face es Gabi Cuba.




miércoles, 16 de marzo de 2016

SOMOS ETERNOS

Un día la vida tirará abajo tu puerta y al tenerte acorralado te va a pedir que rindas cuentas. Cuando pregunte: ¿Qué sos?, espero que no digas Doctor, Contador, Licenciado o cualquier otro título semejante. Espero que respondas: Soy hijo y soy nieto, soy padre y soy abuelo, soy amigo y soy hermano, aunque ciertas veces no exista tal distinción y te conviertas en todo o en nada o simplemente seas vos. Vos con tu simpleza y tu complejidad, con tus sueños y frustraciones, tus victorias y tus temores. Vos siendo esa especie de montaña rusa que sube, que baja, que ríe y que calla, confusa.

Espero que te descubras con la sombra gastada de tanto andar, espero que estando apurado camines despacio, que mires, que escuches y que sientas. Que vayas vos y tu esencia siendo uno solo, sin importarte las apariencias y los envases. Y mírate al espejo y enojate con vos y esa resignación de parecer y no ser. Gritá, llorá y rebelate y cambiá, si total tenes toda la vida para empezar de nuevo. El tiempo viene con los envases, las esencias son eternas, es tu legado, tus memorias, tus recuerdos. Vos y tu esencia van a perdurar en los que se queden, ahí se encuentra la eternidad. En esa anécdota, en esa historia increíble en la que por un segundo la realidad se confunde con la ficción y sos héroe. Vas a ser ese gol en el momento que sonaba la campana y se terminaba el recreo, ese beso robado a la primer novia, ese abrazo apretado al amigo que estaba en la mala y ese “te quiero” que tanta vergüenza te dio decirle a tu vieja.

Por eso creo que el secreto no está en mirar que soy hoy o que voy a ser en diez años, creo que la verdadera pregunta es: ¿cómo quiero que me recuerden? Y luego sí, desde este punto de partida mirar si lo que estoy haciendo hoy me conduce a la respuesta que le di a la pregunta inicial, pensando primero en encontrarse uno mismo para después encontrar al resto.

Creo que inconscientemente el saber que nuestra esencia es eterna es lo que nos limita. Ese: ¿Qué dirán en cinco años si abandoné la carrera y me dedique a mi sueño que era la música? ¿Y sí me sale mal? ¿Y sí “fracaso”? Ese miedo es el que nos paraliza, el que nos marca el camino y nos hace cometer el error más grande de todos. Vivir para ser recordado como alguien que no sos. Como dijo Mandela: “Es nuestra luz, no nuestra oscuridad la que nos asusta. Nos preguntamos, ¿quién soy yo para ser brillante, hermoso, con talento y maravilloso? Cuando nos liberamos de nuestros propios miedos, nuestra presencia, espontáneamente, libera a los demás.”


Por eso si empezas por animarte vos, quizás tu ejemplo haga que otros nos animemos y quien te dice seamos más esencia y menos envase, seamos menos efímeros y más ETERNOS.

viernes, 11 de marzo de 2016

NUNCA ES TARDE

Sin lugar a dudas que una experiencia como la que me encuentro viviendo va a marcar un antes y un después en mi vida, es ni más ni menos que un punto de inflexión. Como dicen por allí: “Nadie sale del grupo de viaje siendo la misma persona que se anotó”. Y para que no quede duda alguna de ello, el Grupo mismo a pocos meses de su comienzo ya me encuentra descubriendo cosas, abriendo la mente, conociendo gente, realidades, historias. Es que lo mágico de  un grupo integrado por 600 personas es esa mezcla, esa conjunción de distintas formas de pensar, de sentir y de soñar que se mancomunan detrás de un objetivo común para todos. Más allá de edades, ideologías, sexo y cualquier otra etiqueta que se les pueda ocurrir.

Dicho esto vamos directamente al “Nunca es tarde”. El grueso del grupo está formado por el estudiante promedio de ciencias económicas, entre 23 y 29 años, con la carrera terminada o a un par de materias de terminarla y con acompañante o de forma solitaria. Dentro de ellos me encuentro yo, cada uno con su perfil y su forma de concebir el Grupo pero nada fuera de lo común. Claramente el motivo de estas líneas no es este 95% del Grupo sino el otro 5%, los casos atípicos, esos que no esperabas encontrarte en esta experiencia pero que sin dudas son los que hacen un aporte diferencias a “la” experiencia.

En este Grupo tenemos gente casada, divorciada, con hijos y hasta con nietos! Se podrán imaginar el ejemplo para ese nieto cuando sepa que su abuela rompió los estándares y no solo que obtuvo un título universitario sino que tuvo la valentía de salir a conocer el mundo, cuando la sabiduría popular dice que para tener un título no hay que tener hijos porque te sacan tiempo. Bueno, en este grupo se desafían esas verdades universales, que tienen mucho de universales pero poco de verdades. Este Grupo me está dando la oportunidad de conocer gente que no da nada por sentado, que no se conforma con lo que en teoría es lo esperado y que tiene la valentía de soñar y  por si fuera poco de ir por esos sueños.

Hoy rescato eso, esa rebeldía que no conoce de edades ni de realidades. Esas ganas de ser, de estar, de luchar. Hoy el Grupo me da un ejemplo tangible de que Nunca es tarde. Hoy el grupo me dice que tengo para donde mirar cuando crea que ese tren ya pasó. Hoy aprendí que cuando el sueño es tan grande como la inmensidad del mundo entero los miedos se vuelven pequeños, y es en ese momento quizás cuando nos damos cuenta que NUNCA ES TARDE.

lunes, 7 de marzo de 2016

¿QUÉ ES EL GRUPO DE VIAJE?

Si me pongo a pensar que motivó la creación de este blog descubro que no fue el deseo de escribir mis pensamientos, esto ya existe en mí desde hace años pero aun así nunca lo manifesté públicamente como en este caso. Es entonces que descubro que el motor detrás de esta creación es el Grupo de Viaje, como otras tantas veces en mi vida recurro a cierta cosa para lograr cumplir otra que estaba guardada esperando la mínima justificación para manifestarse. Seguramente sea una forma de disminuir la posibilidad del fracaso, convengamos que si uno escribe es para ser leído y el solo hecho de pertenecer al Grupo de Viaje y de ausentarme de mi tierra por un período extenso de tiempo me garantiza un cierto número de lectores, esto es lo que disminuye el miedo al fracaso.

Ahora bien, el Grupo de Viaje es algo ultra conocido para mí. No solo por estarlo viviendo sino por todas las veces que ya lo viví en mi mente cuando imaginaba como sería esto de agruparme con 500 personas para viajar por el mundo. Dejando la modestia de lado y pensando en los posibles lectores que no imaginan lo que es el Grupo de Viaje es que escribo este mini artículo para contextualizar el blog.

El Grupo de Viaje de Ciencias Económicas encuentra su razón de ser dentro de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración del Uruguay y está dirigido a sus estudiantes avanzados o egresados que tienen la inquietud de conocer el mundo. Es un instrumento que facilita la organización de tamaño viaje, brindando no solo una estructura con años de experiencia al respecto sino que también ciertas exoneraciones que hacen posible el mismo. Es por esto, entre otras cosas,  que se le exige a sus participantes que cumplan con un mínimo de tiempo de trabajo para el grupo como requisito para poder viajar. Es aquí donde este grupo encuentra su razón de ser desde el punto de vista académico. El grupo mueve algo así como USD 10.000.000, sí señor, sí señora, leyó bien 10 millones de dólares. Todo esto es manejado por un grupo de personas que se renueva año a año y el cual no mantiene un vínculo con su antecesor ni con su predecesor más que para transmitir experiencias. Estas particularidades convierten al Grupo de Viaje en una empresa única a nivel mundial y es por ello que su organización aporta académicamente a la formación de Contadores, Economistas y Administradores.


En este contexto me encuentro yo, un enamorado del Grupo de Viaje que desea tanto conocer el mundo como sacarle el mayor provecho a la experiencia “Grupo de Viaje” en sí misma. Una vez alguien me dijo que solo las vivencias que se generan en Uruguay ya justifican la pertenencia al grupo y el esfuerzo que se realiza en pos de eso. A poco más de 7 meses de formar parte de este GV2017 y habiéndolo conocido por dentro más que un 70% del resto de sus integrantes puedo decir que sin dudas esta frase es 100% verdadera.

NO HABRÁ UNA CIUDAD DONDE NO TE EMOCIONES

No habrá una ciudad donde no te emociones cuando recuerdes el camino que te llevó hasta ella. Desde ese primer examen cargado de nervios hasta el último que te vuelve a convertir en un principiante y de golpe te descubrís con los mismos nervios que a los 18 años pero ya con alguna que otra cana. Es que en cada letra y número que vas escribiendo estás dibujando tu sueño, tu vida, tus metas, tus miedos. En ese momento sos consciente que lo que está en juego es más que un examen, es esa sensación del deber cumplido, esa que desde niños nos vienen diciendo que tenemos que sentir.

Se viene un viaje en el que vas a visitar una ciudad por cada día que pensaste en bajar los brazos pero decidiste leer una hora más y dormir una hora menos. Una ciudad por cada “no“ que le dijiste a tus amigos y amigas cuando venían con una entrada a la mejor fiesta del fin de semana y vos pensando que si salvabas 3 materias más te podías anotar al grupo. Una ciudad por cada día de licencia que quemaste entre cuatro paredes leyendo en lugar de estar viviendo esa foto de portada que el resto envidiaría. Cada “no” que dijiste en estos años se fue convirtiendo en una ciudad, un monumento, una playa, un momento de esos que no te vas a olvidar más. Por eso no habrá una ciudad donde no te emociones.

Porque resulta que durante años te creías el único loco con estos sueños y de golpe te encontras que hay 500 locos más iguales o peores, y que todavía van a viajar con vos. Ellos también se van a emocionar en cada una de las ciudades, van a estar ahí, al lado tuyo sin decir nada pero sabiendo que a vos te pasa lo mismo. Y muchos de esos locos y locas van a ser tus amigos de por vida, algunos tus amores pasajeros y quien te dice no haya uno o una que se quede ahí con vos para mirar las mismas fotos todos los años y reírse de las mismas cosas. Por eso no habrá una ciudad donde no te emociones.

Porque no conforme con todo lo anterior ahora tenes que seguir haciendo cuentas y salir a vender rifas y ahorrar medio sueldo y hasta te vas a volver un analista experto del tipo de cambio. Porque en unos meses tu unidad de medida va a dejar de ser el peso o el dólar y vas a medir todo en viáticos. Una entrada a un concierto no va a salir 2500 pesos, va a salir 5 días en Hong Kong, una cerveza más en ese barcito al que vas siempre no van a ser 150 pesos, van a ser 3 cervezas menos en Tailandia. Como si no hubiese sido poco todo lo que ya te privaste, te vas a tener que seguir privando. Como si no hubiese sido poco el estrés que viviste en la carrera, te vas a seguir estresando. Por eso no habrá una ciudad donde no te emociones.

Así que cuando no te den los números, cuando sientas que la plata es poca, que la gente no te compra rifas, que si seguís así vas a viajar dos semanas. Pará un segundo, mira para atrás, respira y acordate que vale la pena. Acordate que: NO HABRÁ UNA CIUDAD DONDE NO TE EMOCIONES.